viernes, 26 de abril de 2013

Una nueva Era

La Humanidad acaba de entrar en una nueva Era. La Era del "Homo socialis" o el hombre en red. En este artículo pretendo reflexionar e intentar demostrar de qué manera esto es así.
Los Mayas en su ya famoso calendario pronosticaron que el 21 de diciembre de 2012 comenzaba una nueva cuenta larga, la sexta, o sexto Sol. La Era que acaba de terminar, la quinta cuenta larga, comenzó hace 5.125 años, el 11 de agosto del año 3.114aC. Alrededor de esa época la Humanidad vivió un cambio muy importante y se considera que ese es el momento en el que comienza la Historia [escrita] y la Antigüedad, al que siguió la Edad Media, la Edad Moderna y la Edad Contemporánea.





El neolítico y el círculo
La anterior cuenta larga, la cuarta según los Mayas, era la última prehistórica, y en concreto abarcó el período del neolítico, o nueva Edad de Piedra, que se estima comenzó entre el 10.000aC y el 8.000aC. Este período de la Humanidad se caracterizó por la creación de los primeros poblados gracias al inicio de la agricultura. Hasta entonces, la Humanidad vivía como cazadores-recolectores y en el mejor de los casos encontraba zonas con abundancia de alimentos y habitaban cuevas.
En el neolítico es cuando se produce el primer desarrollo tecnológico y social. Aparecen los primeros poblados gracias a la agricultura, así como la ganadería y la metalurgia. La Humanidad comienza a organizarse socialmente en círculos. Los más viejos y sabios se reúnen alrededor del fuego para tomar las decisiones que afectan a su tribu.
Paralelamente, durante ese período la Humanidad empezó a "cristalizar" figuras circulares, como por ejemplo Stonehenge, cuya construcción empezó alrededor del 8.000aC (a pesar de que la estructura tal y como la conocemos se completó en el 2.500aC, aproximadamente). Y digo "cristlaizar" porque quiero implicar que el concepto de orden u organización que el hombre poseía entonces era el del simple círculo, por lo tanto, cuando intentaba poner orden en el mundo, lo hacía a través del círculo.
Durante unos 5.000 años el hombre apaciguó su ansiedad ante la incertidumbre del más allá o de las inclemencias del tiempo dibujando, tallando, esculpiendo, labrando, reuniéndose en... círculo. Y la mayor expresión de esta figura "bidimensional" son los miles de monolitos o promontorios circulares, que aún existen hoy en día por todo el mundo, pero también la rueda, que se estima fue inventada en Mesopotamia alrededor del 5.500aC.

La Antigüedad y la pirámide: las primeras sociedades jerarquizadas
Entre el 4.000aC y el 3.000aC surgieron las primeras sociedades jerarquizadas al reunirse los grupos humanos en ciudades. Esto provocó intensos cambios políticos y sociales. El poder se concentró en un único rey que dictaba las leyes y cumplía funciones religiosas, y sus órdenes eran ejecutadas por el ejército, para así dominar a la población.
En esta época la Humanidad empezó a "cristalizar" pirámides en Egipto, y luego también en México y en China. Durante alrededor de 5.000 años esta figura tridimensional ha sido la estructura que ha organizado nuestra sociedad.

La sexta cuenta larga y la red
Según los Mayas, acabamos de entrar en una nueva Era. De hecho, si nos damos cuenta, la estructura piramidal ya no sirve para organizar la sociedad. Las empresas se desmoronan o redimensionan, las jerarquías que nos gobiernan empiezan a perder toda credibilidad. Ya no aceptamos la organización piramidal, a un jefe que nos manda, a presidentes que toman decisiones por nosotros, etc.
La Humanidad ha empezado a "cristalizar" una figura tetradimensional (de cuatro dimensiones): la red. En las últimas dos décadas hemos empezado a crear redes de transporte, de electricidad, de gas, de comercio,... y por supuesto, internet. La cuarta dimensión es el tiempo, y éste se define en cuanto a la conectividad variable entre los nodos, que está siempre en función de la demanda.

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La crisis y el cambio de estado de la materia
En estos momentos estamos entre dos paradigmas, el de la organización jerárquica y la organización en red. Para comprender el caos de este estado de transición al que llamamos "la crisis" me gusta hacer un paralelismo con el cambio de estado de la materia de líquido a gas.
Imaginemos un cazo con agua que ponemos a hervir sobre el fuego. El calor aumenta la entropía de la materia, aparecen burbujas y poco a poco el líquido pasa a ser gas. A nuestra sociedad le pasa algo parecido. Ha aumentado tanto la entropía de las relaciones entre las personas que la pirámide ya no nos contiene, aunque todavía no hemos cambiado al paradigma en red, sino que estamos empezando. Como el agua que hierve, hay caos, y tanto que incluso hay quien opta por directamente saltar fuera del cazo...
En mi opinión, cuando los seguidores del "New Age" hablan de salto cuántico, de aumento de vibración, de una nueva dimensión, se refieren en realidad a este hecho. Al aumento de entropía y a un cambio de estado, y por tanto de dimensión, de las relaciones entre las personas.

Eras femeninas y masculinas
Esta Era que acaba de comenzar es muy diferente de la anterior, en la que la principal característica era el miedo [ahondaré en este concepto en futuros artículos]. Ahora, en el paradigma en red, prevalece el amor. ¡Ojo! No estoy hablando de una idea romántica y de un mundo de color de rosa, sino de la energía femenina, de amar, que, para entendernos, podemos decir que se caracteriza por unir y crear. A diferencia de la energía masculina, de pensar, que divide y actúa. Las dos son importantes y necesarias para nuestra evolución, si bien es cierto que la primera está más cerca de nuestra verdadera naturaleza.
Y hablando de energías, me atrevo a especular con la posibilidad de que cada Era, o cuenta larga, se caracteriza o bien por la energía femenina o por la masculina, de manera alternativa. Así pues, y por ejemplo, el neolítico se definiría también por la energía femenina: las tribus se "unieron" en poblados para cultivar (crear) los frutos de la tierra.

sobre las implicaciones de esto iré escribiendo en sucesivos posts

1 comentario:

  1. creo importante recordar que la energía deamar es esencialmente aceptar.
    Muy, muy interesante. Animo, continua. Todo lo mejor.

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