sábado, 20 de abril de 2013

Redes. Un cambio de paradigma

(Ésta es una presentación que realicé para una sesión de coaching de empresa)

Desde las profecías de los Mayas a los economistas, nadie es ajeno al cambio que está sucediendo en nuestra sociedad, y que lejos de conceptualizaciones catastróficas como "la crisis" o "el fin de la humanidad", significan únicamente una manera diferente de organizar la realidad como consecuencia de un mayor grado de complejidad de ésta.
Cuando todo era mucho más sencillo, la estructura que servía para organizar las cosas era el círculo. En las sociedades humanas los hombres se reunían sentados en círculo para resolver sus problemas y tomar sus decisiones. De la misma manera, la célula redonda es la forma más básica de organización de la vida. Y es la rueda el mejor ejemplo de "cristalización" de esta figura.
Las sociedades fueron creciendo y haciéndose más complejas, y al igual que las células se organizaron de manera jerarquizada, constituyendo seres vivos regidos por un cerebro y un sistema nervioso que reparte las órdenes, el hombre se organizó en ciudades, con reyes, cabildos o caciques que dirigían a sus súbditos a través de sus órganos ejecutores. La figura que la Humanidad empezó a cristalizar fue la pirámide, y así estas estructuras aparecieron en lugares tan distintos y remotos como China, Egipto y México.
Simplificando, podríamos decir que para organizar un sistema de creciente complejidad es necesario incorporar cada vez una nueva dimensión, ya que el nivel de movimiento interno crece en proporción directa al grado de complejidad, resultando en la obsolescencia de la estructura contenedora vigente y en la necesidad de reorganizarse mediante otra nueva. Un paralelismo podría ser el de los sólidos que pasan a líquido y luego a gas según se calientan, es decir, según aumenta la energía interna y por tanto la vibración entre las partículas que lo componen.
Así, cuando el grado de complejidad es pequeño, el círculo, una figura bidimensional, es suficiente para organizar los diferentes elementos. Con el desarrollo viene la complejidad, y se hace necesario añadir una tercera dimensión para ordenar el sistema, resultando en una organización piramidal.
Cuando la estructura piramidal termina por ser insuficiente para ordenar a los elementos de un sistema, como consecuencia del desarrollo y crecimiento de estos, se hace necesario incorporar una cuarta dimensión para organizar el sistema. La estructura resultante es la red y la cuarta dimensión es el tiempo.
Desde hace unas décadas, la Humanidad ha comenzado a organizarse en redes, siendo internet el mayor exponente de la "cristalización" de esta estructura, aunque también la encontramos en la organización de todo tipo de infraestructuras básicas, como la eléctrica, el gas, los transportes, la telefonía, etc.
La sociedad también empieza a estructurarse en un sistema tetradimensional, y dónde mejor se puede ver esto es en las denominadas redes sociales de internet, pero esto es una tendencia en aumento que pronto afectará no sólo cómo nos organizamos en nuestros barrios, municipios y países, sino también en la esfera laboral.


Componentes de la red
La red está compuesta básicamente por nodos y conexiones entre estos. Los nodos (o individuos) se organizan en grupos llamados clusters (agrupaciones o racimos), que a su vez están interconectados con otros. Estas interconexiones son efectivas gracias a unos elementos diferenciadores de la red que son los hubs o conectores: nodos que cuentan con un numero exponencialmente mayor de conexiones, y que cuidan especialmente de los conocidos como enlaces débiles (que en términos de relaciones humanas serían las menos íntimas), que a su vez son los que facilitan la unión entre diferentes clusters, a priori diferentes entre sí.

La cuarta dimensión, y por tanto la que caracteriza a la red, es el tiempo, y se refleja en que las conexiones entre nodos no son estáticas, sino que varían en función de la demanda. Las conexiones entre nodos no son rígidas y unidireccionales, como es el caso de la organización piramidal, sino bidireccionales, cambiantes y con mayor o menor intensidad. Además, cada nodo puede tener un número diferente de conexiones que varía en función de la demanda o la necesidad.
Por ejemplo, trasladando este concepto al mundo laboral, si antes un empleado estaba únicamente al servicio de la empresa para la que trabaja y a las órdenes de su jefe, sin poder expresar su opinión, ahora la tendencia va hacia el outsourcing: en vez de un empleado, es un autónomo que presta un servicio determinado para un proyecto empresarial particular, a la vez que puede estar vinculado a otro proyecto diferente, con otro grupo, y su opinión cuenta, por cuanto es experto especialista en su parcela particular.

Comparación entre una estructura piramidal y en red:
Piramidal
Red
rigidez
Tendencia al estancamiento
Dificultad para adaptarse a cambios
Lenta respuesta a la demanda nueva
Impermeable a influencias externas
Flexibilidad
Evoluciona constantemente
Rápida adaptabilidad a cambios
Rápida respuesta a la demanda
Permeable a influencias externas
Imposición
Fomenta la obediencia de los miembros
Control
Dividir para vencer
opaco
Reacción
Fomenta los talentos de los individuos
Imposible controlar / se autorregula
La unión hace la fuerza
transparencia
Centralizado
Egocentrismo
Rechaza a elementos débiles o diferentes
Descentralizado
Empatía
Integra a débiles y diferentes
pertenencia
Identidad grupal
Ser
Individualización
material
producción
Virtual
creatividad


1.       Rigidez-flexibilidad: una estructura piramidal tiene un orden interno rígido, con puestos y funciones muy claramente definidas y/o estratificadas. Mientras, la red es fluctuante, variable, prácticamente amorfa, asemejándose su comportamiento más al de un fluido, que por su flexibilidad se adapta con facilidad a su entorno. Imaginemos una empresa con sus directivos, sus puestos intermedios y sus trabajadores, en la que cada uno tiene un lugar en el escalafón. En la organización en red no hay puestos, sólo personas implicadas en un proyecto, cada una con una función.

2.       Estancamiento-evolución: la estructura piramidal, al ser tan rígida, tienda al estancamiento como reacción ante una realidad o demanda externa que permanentemente cambia. Mientras, la red está en constante evolución, creando nuevas conexiones y clusters. En una empresa organizada de manera piramidal, los intentos de adaptarse a un grado creciente de complejidad resultan en un aumento de la burocracia interna, lo cual enlentece los trámites, restándole competitividad. La red no tiene límites a la hora de crear nuevas conexiones.

3.       Adaptabilidad a cambios: la estructura piramidal implica tal nivel de complejidad que adaptarse a una realidad cambiante le resulta muy costoso, tanto en tiempo como en recursos, y resulta insostenible cuando las circunstancias del medioambiente o del entorno tienen un alto grado de variabilidad. Mientras, la red, cuyos lazos de conexión se crean en función de la demanda, se puede adaptar con facilidad a los cambios. Esta dificultad para adaptarse a los cambios es lo que está obligando a muchas empresas a hacer EREs o directamente cerrar sus puertas.

4.       Demanda del entorno: en consecuencia, la estructura piramidal tarda mucho tiempo en adaptarse a las demandas, mientras que la red es altamente adaptable. Esto se ve más claramente en los gobiernos y las leyes, que tardan años en adaptarse a nuevas realidades sociales.

5.       Permeabilidad: la estructura piramidal tiende a encerrarse en sí misma y a volverse autista a otras realidades, debido a su dificultad para el cambio. La red es totalmente permeable e influenciable a cualquier perturbación externa y a todo desajuste propio. En la red, no hay elemento aislado, ya que todos están interconectados.

6.       Imposición-reacción: La estructura piramidal es tan poco adaptable que opta por imponer su oferta en lugar de atender realmente la demanda social. Un ejemplo son las grandes campañas de marketing dirigidas a crear en el consumidor la necesidad por un determinado producto. Por el contrario, la razón de ser de la red es atender la demanda real. Si hablamos de producción de artículos, según la organización en red, se fabricaría menos cantidad, de manera más individualizada, y en comunicación directa con el consumidor para conocer sus necesidades. Esto implicaría también una forma más sostenible de consumo y un comercio de proximidad.

7.       Obediencia-talento: en la estructura piramidal el principal requisito de sus elementos, a excepción de la punta de la pirámide, es la obediencia. En la red, cada individuo ha de relacionarse con los demás en base y expresando sus talentos. La red es definitiva una conexión entre talentos.

8.       Control: la pirámide se mantiene, tanto desde dentro como desde afuera, gracias al control. Un director controla a los empleados de su empresa, un gobierno controla mediante leyes y un sistema de multas o castigos, grandes empresas controlan a los gobierno. La red no se puede controlar; no tiene forma fija, las conexiones son variables y reacciona rápidamente. La Primavera Árabe es un buen ejemplo de esto. Lo siento por los conspiranóicos que ya no podrán controlar a los que "nos controlan", pero en una realidad tetradimensional prolifera el "free will", o la voluntad individual. Eso sí, no cada uno haciendo lo suyo, sino todos coordinados entre sí, al estar intercomunicados. La red se autorregula porque los individuos conscientes e individualizados pueden coordinarse entre sí.

9.       Dividir-unir: en la estructura piramidal, la clave para mantener el status quo es dividir e incomunicar a los elementos que la componen, logrando así contenerla. En la red, la clave está en la unión y ésta es posible a través de la comunicación.

10.   Opaco-transparencia: en la estructura piramidal hay opacidad, las relaciones entre individuos, sobre todo entre estratos, no son claras y se tiende a la ocultación de la verdad. La red requiere transparencia para que funcione.

11.   Centralizado-descentralizado: la estructura piramidal concentra el poder de decisión en un punto y de allí se irradian las órdenes, como ejemplo tenemos a la dirección de una empresa o a cualquier organismo vivo con cerebro y sistema nervioso central. En la red las órdenes, las ideas o la demanda provienen de la periferia.

12.   Egocentrismo-empatía: al favorecer el aislamiento y la rigidez, la estructura piramidal rápidamente constriñe la libertad de movimientos de sus integrantes. Hay un tipping point a partir del cual se producen situaciones en las que unos individuos sobrepasan los límites de otros. Esto lleva a reacciones defensivas, agresión y egoísmo. La red, por el contrario, es por definición empática.

13.   Rechazo-integración: en la estructura piramidal, un elemento diferente es una amenaza; los lazos fuertes y la uniformidad es valorado y la originalidad rechazada. En la red, que en realidad es un conjunto de clusters unidos entre sí, es decir, una red de redes, la clave está en los enlaces débiles y en la integración de aquellos que son originales y diferentes; y es que todo el mundo aporta desde su propia individualidad.

14.   Pertenencia-ser: según la estructura piramidal, uno ha de pertenecer a un grupo estratificado y jerarquizado, ya sea a la empresa para la que trabaja, a un partido, o a un país. No se valora al individuo único. En la red, uno es: un profesional independiente, un ciudadano del mundo, un ser humano... La clave está en la individualización.

15.   Grupo-individuo: en la estructura piramidal la unidad identitaria es el grupo, y los miembros de éste han de acoplarse a él. En la red se valora la aportación individual y la individualización.

16.   Material-virtual: la estructura piramidal se centra en la materia, mientras que la red tiene como "materia" prima a las ideas y pensamientos. En la progresión a la red que estamos viviendo se puede constatar una progresiva virtualización de la realidad: el marketing experiencial, la comunicación a través de internet, valor añadido a productos fruto del diseño,... Hasta los conflictos han pasado de las guerras a los descalabros bursátiles.

17.   Producción-creación: la estructura piramidal es básicamente productora; su objetivo es producir cada vez más. Como resultado, los países mides su éxito según un ranking basado en el Producto Interior Bruto.

Requisitos de los individuos en red

  • Buen comunicador
  • Empático
  • Cuida las relaciones con los demás
  • Respetuoso
  • Transparente: sincero, honrado, consecuente, coherente
  • Justo
  •  colaborador
  • Asertivo
  • Se expresa tal y cómo es
  • Funciona en base a sus talentos

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